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100 cosas que debes saber antes de viajar a Vietnam

En Vietnam se cruza la calle como quien vadea un río, el café se toma con yema de huevo y te preguntan la edad antes que el nombre. Estirado a lo largo de 1.650 km, de la frontera china al golfo de Tailandia, este país de más de 100 millones de habitantes desconcierta tanto como maravilla.

62 min de lectura·Actualizado el 17 de octubre de 2026

Estas son las 100 cosas que debes saber antes de salir: los trámites al día, los trucos que funcionan sobre el terreno, las normas no escritas que conviene respetar y una buena dosis de anécdotas para contar a la vuelta. Cuando el sitio dedica una guía detallada a un tema, el punto enlaza con ella.

Información comprobada el 16 de octubre de 2026 en fuentes oficiales, incluidas las nuevas normas de 2025 y 2026. Las condiciones de entrada cambian a menudo: vuelve a comprobarlas antes de reservar. Este artículo contiene dos enlaces de afiliado, señalados como tales.

Antes de salir: visas, trámites e itinerario

Buena noticia: los españoles entran sin visa durante 45 días, chilenos y panameños durante 90, y el resto de los hispanoamericanos obtiene una e-visa en unos tres días hábiles.

1. Españoles, 45 días sin visa; chilenos y panameños, 90

Los españoles pueden pasar 45 días en Vietnam sin visa y sin pagar nada, sea cual sea el motivo del viaje: solo trabajar o estudiar exige una visa con patrocinador. La exención está vigente del 15 de marzo de 2025 al 14 de marzo de 2028. Chilenos y panameños tienen aún más margen: 90 días sin visa, gracias a acuerdos bilaterales, para visitas cortas sin actividad remunerada (turismo, negocios, familia). El resto de los hispanoamericanos, de México a Argentina, necesita una e-visa (punto 2). El detalle por nacionalidad cabe en una página: España o Chile.

Tu pasaporte debe tener una validez mínima de seis meses en la fecha de entrada. La ley no exige billete de salida, pero la aerolínea puede pedirlo al facturar: lleva una reserva de vuelo o de autobús hacia un país vecino. Los 45 días incluyen el día de llegada y el de salida: si llegas el 1 de marzo, tienes que irte como muy tarde el 14 de abril.

Lo que cuenta es la fecha estampada en tu pasaporte. Quedarse de más se paga, y más caro desde el 15 de diciembre de 2025: de 500.000 a 2 millones de VND (17 a 69 €) por menos de 16 días de retraso, de 5 a 10 millones entre 16 y 29 días y hasta 40 millones por más de un año, con posible expulsión. Una investigación administrativa también puede retenerte varias semanas en el país.

2. Mexicanos, argentinos, colombianos, peruanos (y todos los demás): la e-visa en línea

Los mexicanos, argentinos, colombianos y peruanos, como la mayoría de las demás nacionalidades, solicitan una visa electrónica antes de salir (la norma de cada país: México, Argentina, Colombia y Perú). Cuesta 25 USD con una sola entrada o 50 USD con entradas múltiples y cubre hasta 90 días. El plazo legal es de tres días hábiles, pero ningún correo te traerá la visa: apunta tu código de solicitud y luego descarga e imprime tú mismo el PDF en el portal. Las tasas no se reembolsan si te la deniegan, de ahí el interés de seguir la guía paso a paso de la e-visa.

Elige con cuidado tus aeropuertos de llegada y de salida, y cíñete a ellos. Prevé dos o tres semanas de margen en torno al Tet y a las vacaciones. Y no cuentes con prorrogarla una vez allí: la ley solo lo permite a través de un patrocinador vietnamita (empresa, agencia o familia).

La e-visa también es la solución para un español que se quede más de 45 días. Para una escapada a Camboya o Laos, en cambio, no le hace falta: cada nueva entrada abre otros 45 días sin visa, sin periodo de espera.

3. La trampa de las webs de visas falsas

Decenas de sitios imitan el portal oficial y cobran la misma e-visa hasta cinco veces más cara. Las únicas direcciones gubernamentales terminan en .gov.vn: evisa.gov.vn o thithucdientu.gov.vn, que llevan al mismo portal desde noviembre de 2024. Escribe tú mismo la dirección en lugar de hacer clic en un anuncio patrocinado, y aprende a reconocer los sitios que se hacen pasar por oficiales.

4. Phu Quoc, la excepción que confirma la regla

La isla de Phu Quoc concede 30 días sin visa a todas las nacionalidades, mexicanos, argentinos o colombianos incluidos. Condición: llegar del extranjero, directamente al aeropuerto o al puerto de la isla, o con una conexión en otro aeropuerto internacional del país sin pasar por inmigración. Pide a tu aerolínea que confirme ese tránsito: una conexión con un vuelo nacional suele pasar por el control de pasaportes.

Y quédate en la isla: para ir al continente hace falta una visa, que ya no se puede pedir en línea una vez allí. Perfecto para unas vacaciones solo de playa, inútil si quieres recorrer el resto del país. Las condiciones de la exención de Phu Quoc tienen sus matices.

5. El formulario de llegada en línea (y lo que no pasa la aduana)

Desde abril de 2026, inmigración invita a los viajeros extranjeros a rellenar en línea, en las 72 horas anteriores a la llegada, un formulario gratuito en prearrival.immigration.gov.vn. Afecta a Ciudad Ho Chi Minh, Phu Quoc, Hanói, Da Nang y Cam Ranh. Oficialmente todavía no es obligatorio, pero aerolíneas y embajadas lo presentan como si lo fuera: rellénalo. El código QR que obtienes da acceso a una fila más rápida. No sustituye a la visa, y algunos sitios falsos ya lo cobran.

Por encima de 5.000 USD (o su equivalente) o de 15 millones de VND (unos 515 €) en efectivo, y a partir de 300 g de oro, hay que declararlo en la aduana. Un olvido puede costar hasta 50 millones de VND desde julio de 2026. El alcohol y el tabaco tienen sus propias franquicias, y el cigarrillo electrónico está directamente prohibido (punto 57). Para lo demás, de la pasarela al taxi, consulta la guía de la llegada al aeropuerto.

6. El seguro de viaje no es obligatorio, pero no salgas sin él

Vietnam no exige seguro, pero una hospitalización en una clínica internacional o una repatriación se cuentan enseguida en miles de euros, y la Tarjeta Sanitaria Europea no sirve allí. Comprueba dos cláusulas: la conducción de una moto, a menudo excluida sin permiso válido (punto 32), y la repatriación. Para comparar pólizas, la guía del seguro de viaje del sitio separa el grano de la paja.

Seguro de viaje Heymondo. Gastos médicos, repatriación y asistencia 24 horas, con un descuento que se aplica automáticamente al pasar por este enlace. Enlace de afiliado: el sitio cobra una comisión, sin que tú pagues más.

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Inscríbete también en el servicio de tu país: el Registro de Viajeros (España), el SIRME (México) o ViajAR (Argentina). La Embajada de España en Hanói atiende las emergencias consulares en el +84 936 333 130. Si no eres español, apunta antes de salir el teléfono de emergencia de la embajada de tu país en Hanói.

7. Un país de 1.650 km de largo

De norte a sur, Vietnam se estira a lo largo de 1.650 km, con apenas 50 km de ancho en su punto más estrecho y 3.260 km de costa. Resultado: tres climas, tres cocinas, tres ambientes. Piensa tu viaje por regiones (Norte, Centro, Sur) más que como una lista de ciudades, con el mapa de Vietnam en la mano.

8. Quince días en avión, tres semanas sin prisas

Con 15 días, el gran recorrido de norte a sur sigue siendo posible si tomas el avión entre regiones; con tres semanas, se vuelve cómodo. Un itinerario tipo de 15 días: Hanói (3 noches), Ninh Binh (2), bahía de Lan Ha o de Ha Long (2), vuelo a Hue (2), carretera hasta Hoi An (3) y vuelo de Da Nang a Ciudad Ho Chi Minh y el delta del Mekong (3). Con tres semanas, añade las montañas del Norte o una isla.

¿El error clásico? Querer verlo todo en diez días y pasarse las vacaciones en el transporte.

9. El truco del «open-jaw» que te ahorra un día

Reserva la ida a Hanói y la vuelta desde Ciudad Ho Chi Minh (o al revés): así no tienes que desandar el camino. Desde España no hay vuelo directo: haz escala en el Golfo o en París, Fráncfort, Múnich, Milán o Ámsterdam, ciudades desde las que Vietnam Airlines vuela sin escalas; desde Milán, la más cercana, el vuelo dura unas 11 o 12 horas. Se estudia una ruta Barcelona-Hanói, todavía sin fecha. Desde América Latina tampoco hay vuelo directo: cuenta con al menos una escala y un viaje largo. Los vuelos nacionales, numerosos y baratos, hacen el resto (punto 35 y mapa de los aeropuertos). Con una e-visa, indica bien los aeropuertos de llegada y de salida.

10. El mapa cambió en 2025: 63 provincias pasaron a ser 34

El 1 de julio de 2025, Vietnam fusionó sus 63 provincias en 34 y suprimió el nivel de los distritos. Hoi An depende ahora de Da Nang, Phong Nha de Quang Tri, Ha Giang de Tuyen Quang, Quy Nhon de Gia Lai, Mui Ne y Da Lat de Lam Dong, Phu Quoc, convertida en «zona especial», de An Giang, y Vung Tau forma parte de Ciudad Ho Chi Minh.

Los nombres antiguos siguen en el uso diario, pero las direcciones han cambiado (punto 45). Comprueba las de tus hoteles en la confirmación de la reserva y en Google Maps.

11. Diferencia horaria: +5 h o +6 h desde España

Vietnam vive en UTC+7 todo el año, sin cambio de hora. Suma 5 horas a la hora de Madrid o Barcelona en verano y 6 en invierno (una más a la de Canarias); 13 a la de Ciudad de México todo el año, 12 a la de Bogotá o Lima, 10 a la de Buenos Aires o Montevideo, y 10 a la de Santiago de Chile durante el horario de verano chileno (11 de abril a septiembre). ¿Llegas por la mañana? Aguanta hasta la noche: un tazón de phở y un paseo alrededor de un lago valen más que una larga siesta.

Cuándo ir: estaciones, fiestas y tifones

No hay una buena época para todo Vietnam, pero siempre hay una región con buen tiempo.

12. Tres climas para un solo país

El Norte tiene estaciones de verdad, el Centro una temporada de lluvias desplazada hacia el final del año, y el Sur alterna una estación seca y otra húmeda. El clima mes a mes se detalla en la página cuándo viajar a Vietnam.

RegiónMejor épocaConviene saber
Norte (Hanói, Ha Long, Ninh Binh, Sapa)De octubre a diciembre, de marzo a mayoInvierno fresco y gris de diciembre a febrero, a menudo entre 10 y 20 °C en Hanói y cerca de 0 °C algunas noches en Sapa; verano caluroso y tormentoso, con posibles tifones de julio a septiembre, que obligan a cancelar cruceros
Centro (Hue, Hoi An, Da Nang)De febrero a agostoLluvias, tifones e inundaciones de septiembre a diciembre
Sur (Ciudad Ho Chi Minh, Mekong, Phu Quoc)De diciembre a abrilTemporada de lluvias de mayo a noviembre, con fuertes chaparrones, a menudo al final del día
Tierras altas (Da Lat)De diciembre a marzoTemplado todo el año, en torno a 18 °C de media

13. Siempre hay una playa al sol en alguna parte

De febrero a agosto, ve a la costa central: Da Nang, Hoi An, Quy Nhon o Nha Trang. De noviembre a abril, es el turno de Phu Quoc y de Mui Ne, donde el viento hace también las delicias de los kitesurfistas. El mapa de las playas, mes a mes ayuda a elegir.

En diciembre puedes navegar entre la bruma de la bahía de Ha Long y tomar el sol en Phu Quoc una semana después.

14. De septiembre a diciembre, temporada de inundaciones en el Centro

Entre septiembre y diciembre, y sobre todo en octubre y noviembre, los tifones y las lluvias torrenciales golpean la costa central. El casco antiguo de Hoi An se inunda casi todos los años: los vecinos suben mercancías y muebles al piso de arriba, y unas marcas en las fachadas recuerdan la altura de las grandes crecidas. A finales de octubre de 2025, el río Thu Bồn llegó a superar el récord de 1964.

Guarda días de margen, prioriza las reservas cancelables y sigue las alertas meteorológicas (la aplicación Windy es de gran ayuda).

15. El Tet, la fiesta que pone el país en pausa

El Año Nuevo lunar es la fiesta más importante del país: en 2027, el primer día del Tet cae el 6 de febrero, y la administración y las oficinas cerrarán del 4 al 10 de febrero. Durante una semana, más o menos, muchos negocios familiares cierran, trenes, autobuses y aviones se llenan y los precios suben.

A cambio, las ciudades se cubren de flores de melocotonero en el Norte y de albaricoquero amarillo en el Sur. Lo ideal: llegar unos días después del Tet, cuando el país arranca de nuevo con un ambiente todavía festivo.

Por cierto, 2027 será el año de la Cabra. El zodiaco vietnamita se parece al chino, con dos diferencias: el Gato sustituye al Conejo y el Búfalo, al Buey.

16. Los otros picos que conviene prever

Los fines de semana largos lanzan a millones de vietnamitas a las carreteras y las playas. En 2027: la fiesta de los reyes Hùng (del 16 al 18 de abril), la Reunificación y el 1 de mayo (del 30 de abril al 3 de mayo) y la fiesta nacional (del 2 al 5 de septiembre). Añade las vacaciones escolares de verano, de junio a agosto, y un festivo completamente nuevo: desde 2026, el 24 de noviembre, Día de la Cultura Vietnamita, es día no laborable. En esas fechas, reserva pronto transporte y hoteles, sobre todo junto al mar; el calendario de festivos y cierres ayuda a planificar.

17. El calendario lunar, tu mejor agenda de fiestas

Las grandes fiestas siguen el calendario lunar, así que sus fechas cambian cada año: el calendario de fiestas las da mes a mes. La fiesta del Medio Otoño (Tết Trung Thu), entre principios de septiembre y principios de octubre (el 15 de septiembre en 2027), llena las calles de farolillos y pasteles de luna; en Hanói, la calle Hàng Mã se convierte en un túnel de luces.

Y cada mes, el día 14 del mes lunar, víspera de la luna llena, el casco antiguo de Hoi An apaga sus luces eléctricas y vive solo a la luz de los farolillos.

Dinero y presupuesto

Vietnam sigue siendo uno de los destinos más baratos de Asia, siempre que domines los ceros: en octubre de 2026, 1 € vale unos 29.000 VND, y 1 USD unos 25.900.

18. Serás millonario desde el primer cajero

La moneda es el dong (VND), con billetes de 1.000 a 500.000 VND. Las monedas no se emiten desde 2011 y prácticamente ya no circulan, y todos los billetes llevan el retrato de Ho Chi Minh.

Saca 3 millones en el cajero: ya eres millonario, por un centenar de euros (unos 115 USD).

19. El cálculo mental que te salva: quita cuatro ceros y divide entre tres

Con 1 € a unos 29.000 VND, quita cuatro ceros y divide entre tres: 100.000 VND son unos 3,40 €, y 500.000 VND unos 17 €. El resultado se queda un poco corto, pero basta para juzgar un precio.

Si piensas en dólares, 1 USD vale unos 25.900 VND: quita tres ceros y divide entre 25: 100.000 VND son casi 4 dólares.

20. La trampa de los billetes gemelos

Los billetes de 20.000 y de 500.000 son ambos azulados, y los de 10.000 (amarillo pardo) y 200.000 (marrón rojizo) también se confunden en la penumbra de un taxi. Ojo también con los ceros: 20.000 y 200.000, 50.000 y 500.000 se parecen a primera vista.

Ordena tus billetes por valor y cuéntalos en voz alta al pagar. Y cambia en una tienda de conveniencia o en el hotel los billetes de 500.000 que escupen los cajeros: un vendedor callejero rara vez tiene cambio.

21. «50k»: cómo leer un precio vietnamita

Los precios se escriben a menudo sin los tres últimos ceros: «50k», o incluso «50» en un menú, significa 50.000 VND. Al hablar, mil se dice «nghìn» en el Norte y «ngàn» en el Sur. Ante la duda, pide que tecleen la cifra en una calculadora o en un teléfono, una costumbre que también sirve para pedir y pagar en el restaurante.

22. Cajeros: saca menos veces, pero más dinero

La mayoría de los cajeros cobran a las tarjetas extranjeras de 20.000 a 60.000 VND (0,70 a 2,10 €) cada vez, con un tope de 2 a 5 millones por operación. VPBank aparece a menudo como gratuito para las tarjetas extranjeras, con un tope más alto: el banco no publica esta tarifa, así que lee siempre el mensaje de la pantalla. Las comisiones de bancos y cajeros cambian a menudo.

Si el cajero te propone una «conversión», recházala y pide el cargo en dong: el tipo de cambio de tu banco será mejor. Lleva dos tarjetas de redes distintas, saca dinero preferiblemente en una sucursal bancaria en horario de apertura y plantéate una tarjeta sin comisiones en el extranjero, como las de los neobancos: se amortiza enseguida.

23. Dónde cambiar euros o dólares

Lleva algunos billetes de euros o de dólares en perfecto estado: los billetes doblados, manchados o rotos se rechazan a menudo. Bancos y casas de cambio autorizadas los cambian sin problema. Ninguna moneda latinoamericana se cambia en Vietnam (Vietcombank cotiza 20 divisas, ninguna de la región): desde América Latina, viaja con dólares.

En las calles comerciales, las joyerías (tiệm vàng) anuncian a menudo buenos tipos, pero solo los bancos y los mostradores autorizados pueden cambiar divisas. El cliente también se arriesga en otros sitios: una amonestación por debajo de 1.000 USD y, por encima, de 10 a 20 millones de VND de multa y el decomiso de los billetes. Pregunta si la casa de cambio está autorizada y guarda el recibo. En el aeropuerto, cambia solo lo justo para tu primer trayecto.

24. ¿Tarjeta, efectivo o código QR?

Hoteles, centros comerciales y restaurantes de las grandes ciudades aceptan Visa y Mastercard, a menudo con un recargo del 2 al 3 %. Pero la comida callejera, los mercados y las ciudades pequeñas viven del efectivo.

Los vietnamitas, por su parte, lo pagan casi todo con código QR bancario (VietQR). Los visitantes de China, Corea del Sur, Tailandia, Laos, Camboya y Singapur ya los escanean con la aplicación de su banco, y Mastercard está desplegando un servicio para pagarlos con sus tarjetas. Si eres español o latinoamericano, lleva siempre efectivo de reserva.

25. El regateo, un deporte que se juega con una sonrisa

En los mercados y las tiendas de recuerdos, el primer precio es una invitación a negociar: ofrece la mitad y el trato suele cerrarse a medio camino. No se regatea en los restaurantes, en los supermercados, en las tiendas con precios marcados ni en Grab.

Mantén la sonrisa, y no te empeñes por 5.000 VND, menos de 20 céntimos de euro.

26. Propinas y precios «++»

La propina no es obligatoria, pero se agradece en el turismo. Como referencia: de 100.000 a 200.000 VND (3,40 a 6,90 €) al día por viajero para un guía, algo menos para un conductor y unos billetes para quien te da un masaje.

En los menús de los restaurantes elegantes, «++» significa que el servicio (a menudo un 5 %, a veces un 10 %) y el IVA se suman al precio indicado. El IVA está rebajado al 8 % hasta el 31 de diciembre de 2026, y después debería volver al 10 %.

27. ¿Cuánto presupuesto? Los precios de 2026

Sin contar los vuelos internacionales, calcula unos 30 a 40 € al día (35 a 45 USD) en plan mochilero, 60 a 100 € (70 a 110 USD) con comodidad y 150 € o más (170 USD o más) en plan lujo. Buena noticia para el Sur: en la temporada de lluvias, de mayo a octubre, bajan los precios de los hoteles. La guía del presupuesto detalla los gastos partida por partida.

GastoPrecio orientativoEn eurosEn dólares
Bánh mì en la calle20.000 a 40.000 VND0,70 a 1,40 €0,80 a 1,50 USD
Tazón de phở40.000 a 80.000 VND1,40 a 2,80 €1,50 a 3,10 USD
Café helado con leche (cà phê sữa đá)20.000 a 50.000 VND0,70 a 1,70 €0,80 a 1,90 USD
Vaso de bia hơi10.000 a 20.000 VND0,35 a 0,70 €0,40 a 0,80 USD
Trayecto de 3 km en GrabBike15.000 a 30.000 VND0,50 a 1 €0,60 a 1,20 USD
Coche de Grab, del aeropuerto de Noi Bai al Barrio Antiguo de Hanói280.000 a 400.000 VND10 a 14 €11 a 15,50 USD
Masaje de una hora200.000 a 450.000 VND7 a 15,50 €8 a 17 USD
Habitación doble en una guesthouse300.000 a 700.000 VND10 a 24 €12 a 27 USD
Hotel con encanto de 3 o 4 estrellas800.000 a 2.000.000 VND28 a 69 €31 a 77 USD
Vuelo nacional (solo ida)700.000 a 2.500.000 VND24 a 86 €27 a 97 USD

Órdenes de magnitud orientativos, más altos en las zonas turísticas y en Ciudad Ho Chi Minh.

Cómo moverse

En Vietnam, el trayecto forma parte del viaje: motos por millones, trenes con literas, autobuses con cabinas y vuelos a precios suaves.

28. Cruzar la calle: la regla de oro

Avanza despacio, a paso regular, sin correr ni retroceder: las motos te esquivan como el agua alrededor de una roca. Anticipan tu trayectoria, no tus dudas. En eso consiste toda la técnica para cruzar la calle.

Desconfía en cambio de los coches y los autobuses, que no se apartan. Y mira a ambos lados, incluso en una calle de sentido único: hay motos que circulan en sentido contrario, y a veces por la acera.

29. Bienvenido al reino de las dos ruedas

Vietnam cuenta con más de 80 millones de motos matriculadas, para algo más de 100 millones de habitantes. Solo Hanói tiene casi 7 millones. En ellas viaja una familia de cuatro, una nevera o un cristal de dos metros: el tráfico es un espectáculo en sí mismo.

El claxon no es un insulto: simplemente quiere decir «estoy aquí».

30. Grab, Be, Xanh SM y los taxis de verdad

Las aplicaciones Grab y Be, así como Xanh SM y su flota 100 % eléctrica, que incluso superó a Grab en 2025 en el mercado de los taxis por aplicación, muestran el precio antes del trayecto: se acabó negociar. Elige coche o mototaxi, paga en efectivo o con tarjeta, y el conductor te da un casco. La guía de Grab en Vietnam detalla las ciudades cubiertas; en los trayectos largos, compara las aplicaciones, porque en hora punta las diferencias de precio son frecuentes.

Si paras un taxi en la calle, elige las grandes compañías como Mai Linh (verde) o Vinasun (blanco), y exige el taxímetro. Cuidado con las imitaciones: mismo color, logotipo casi idéntico, taxímetro trucado. En el aeropuerto de Noi Bai, falsos conductores ya han desvalijado a viajeros: pasa por la fila oficial o por una aplicación.

31. Súbete siempre a la moto por la izquierda

El tubo de escape está a la derecha, y la quemadura en la pantorrilla es tan frecuente entre los turistas que a veces la llaman el «tatuaje vietnamita». Sube y baja por la izquierda, mantén las piernas pegadas a la moto y abróchate la correa del casco, obligatorio para todos. Los cascos que se venden allí son de calidad desigual: si piensas ir a menudo en moto, lleva el tuyo.

32. Alquilar una moto: lo que dice de verdad la ley

Para conducir legalmente una moto de más de 50 cc hacen falta el permiso de moto de tu país y un permiso internacional del modelo de la Convención de Viena de 1968. Y aquí llega la mala noticia: el permiso internacional español no sirve en Vietnam. La DGT lo expide según el Convenio de Ginebra de 1949, porque España firmó la convención de 1968 pero nunca la ratificó, y el Ministerio de Asuntos Exteriores lo dice sin rodeos: los turistas españoles no pueden conducir motos ni otros vehículos en Vietnam. Lo mismo ocurre con los de México, Argentina, Colombia, Chile y la mayoría de los países latinoamericanos. Perú, Uruguay y Cuba sí son parte de la convención de 1968: un permiso internacional de ese modelo expedido allí debería valer, pero compruébalo antes de salir.

Las tiendas de alquiler casi nunca piden el permiso, la policía sí: multa de 2 a 4 millones de VND (69 a 137 €), y la moto puede quedar inmovilizada. Sobre todo, tu seguro se negará casi con toda seguridad a pagar en caso de accidente. La única excepción son los ciclomotores de 50 cc como máximo (o eléctricos de hasta 4 kW y 50 km/h), que se conducen sin permiso desde los 16 años. Para lo demás, deja el manillar a otros: Grab, Be o Xanh SM en coche o mototaxi, un coche con conductor y, para el circuito de Ha Giang, un «easy rider».

33. Cero alcohol al manillar

En Vietnam, la tasa de alcohol permitida al volante o en moto es de cero, y los controles de policía son frecuentes. En moto, la multa va de 2 a 10 millones de VND según la tasa, incluso tras una sola cerveza, con retirada de puntos o del permiso. Después de una noche de bia hơi, vuelve en Grab. Las demás normas de circulación en Vietnam son igual de estrictas sobre el papel.

34. Hanói se pasa a lo eléctrico

Desde el 1 de julio de 2026, Hanói prueba una zona de bajas emisiones alrededor del lago Hoan Kiem. Para el visitante, la medida más visible es sencilla: los viernes, sábados y domingos, de 19:00 a medianoche, una docena de calles alrededor del lago y del mercado nocturno del Barrio Antiguo se cierran a todos los vehículos, motos incluidas. Los autobuses de más de 16 plazas tampoco pueden entrar en el Barrio Antiguo en hora punta. Las motos de gasolina de los particulares, en cambio, siguen circulando libremente el resto del tiempo.

Hasta el 30 de junio de 2027, los autobuses públicos son gratuitos para los trayectos dentro del primer cinturón de circunvalación. La ciudad prevé ampliar la zona a partir de 2027, y después a todo el primer cinturón: prepárate para cruzarte con cada vez más motos y taxis eléctricos.

35. Vuelos nacionales: rápidos y baratos

Hanói-Ciudad Ho Chi Minh se hace en algo más de dos horas de vuelo, en una de las rutas nacionales más transitadas del mundo, a menudo por unas decenas de euros si reservas con antelación. Vietnam Airlines es la aerolínea de bandera; Vietjet, la gran low cost local, cambia a menudo sus horarios. Comprueba la franquicia de equipaje, rara vez incluida en las tarifas más baratas: la comparativa Vietjet o Vietnam Airlines lo aclara. En Ciudad Ho Chi Minh, los vuelos nacionales de Vietnam Airlines salen de la nueva terminal T3 de Tân Sơn Nhất, y los de Vietjet, de la T1: compruébalo antes de salir.

Atención: el nuevo aeropuerto de Long Thanh (código LTH), a unos cuarenta kilómetros al este de Ciudad Ho Chi Minh, debería abrir a los vuelos comerciales en diciembre de 2026, una fecha que todavía puede retrasarse. El plan que propone su operador traslada allí todos los vuelos de largo recorrido, incluidos los de Europa y América, a partir de finales de marzo de 2027: comprueba bien el código del aeropuerto en tu billete (SGN o LTH).

36. Baterías externas: las nuevas normas a bordo

Desde el 1 de julio de 2026, la aviación civil vietnamita regula estrictamente las baterías externas a bordo: dos como máximo por pasajero, solo en cabina y nunca en la bodega, de 100 Wh como máximo (hasta 160 Wh con la autorización de la aerolínea). Está prohibido usarlas, o cargar un aparato con ellas, durante el vuelo. Llévalas a mano en lugar de en el fondo del compartimento superior, y repasa las normas de equipaje de Vietnam Airlines antes de cerrar la maleta.

37. El tren de la Reunificación, un viaje dentro del viaje

La línea Hanói-Ciudad Ho Chi Minh recorre 1.726 km en unas 33 horas con el tren más rápido, y hasta 39 horas con los más lentos. No hace falta hacerla de un tirón: el tramo Hue-Da Nang, que bordea el mar al pie del paso de Hải Vân, el «paso de las Nubes», figura entre los trayectos en tren más bonitos de Asia. Reserva una litera «soft sleeper» de cuatro plazas en la web oficial dsvn.vn, que acepta tarjetas extranjeras, o a través de una agencia; la guía de Vietnam en tren hace el resto.

De cara al futuro, Vietnam aprobó a finales de 2024 una línea de alta velocidad norte-sur diseñada para 350 km/h, con una puesta en servicio prevista hacia 2035. Las obras, eso sí, aún no han empezado.

38. Autobuses cama, «limusinas» y distancias engañosas

Los autobuses nocturnos con literas, a veces con cabinas individuales, unen las grandes etapas por unos pocos euros; al subir, hay que quitarse los zapatos. En los trayectos cortos (Hanói-Ninh Binh, Hanói-Ha Long), los minibuses «limousine» de 9 a 11 plazas son más cómodos. Reserva en VeXeRe o 12Go, y lleva algo de abrigo: el aire acondicionado suele ser polar.

En las carreteras nacionales, la media rara vez supera los 40 o 50 km/h, entre pueblos, camiones y obras. Calcula entre cinco horas y media y seis horas para Hanói-Sapa por la autopista, y dos horas y media para Hanói-Ha Long. En la montaña, elige compañías con buena reputación y viaja de día: tras varios accidentes graves, el Gobierno estudia prohibir los autobuses cama de dos pisos en las estrechas carreteras de montaña. Planea jornadas de transporte ligeras, no maratones.

39. El coche con conductor, comodidad a buen precio

Para una familia o un grupo pequeño, el coche con conductor cambia el viaje: paras donde quieres, y es otro quien se enfrenta al tráfico. Calcula de 1,2 a 1,5 millones de VND (40 a 50 €) por un día en sedán por una ciudad y sus alrededores, y de 1,4 a 1,8 millones (50 a 60 €) para ir de Hue a Hoi An por el paso de Hải Vân. Si son varios días, el alojamiento del conductor se suma, o va incluido en el presupuesto.

Una tarifa un 30 % por debajo del mercado no es una ganga: a menudo esconde un coche mal asegurado o suplementos sorpresa. Pide por escrito lo que incluye (combustible, peajes, estacionamiento).

40. Los metros, una pequeña revolución urbana

Hanói tiene dos líneas de metro totalmente elevadas (el tramo subterráneo de la línea 3, hacia el centro, no se espera antes de finales de 2027), y Ciudad Ho Chi Minh inauguró su primera línea en diciembre de 2024, de Ben Thanh a Suoi Tien. Rápidos, climatizados y baratos, sirven sobre todo para ciertos trayectos, con una bonita vista de la ciudad desde los viaductos como premio.

Teléfono, aplicaciones y vida práctica

Con una tarjeta SIM local y cinco aplicaciones, Vietnam se vuelve (casi) sencillo.

41. Tarjeta SIM o eSIM: conéctate nada más llegar

Los mostradores de Viettel, Vinaphone y Mobifone esperan en la sala de llegadas: calcula de 5 a 12 € por un mes de datos, algo más caro en el aeropuerto que en una tienda. El pasaporte es obligatorio: el vendedor lo escanea y te hace una foto de la cara. Viettel tiene la mejor cobertura en la montaña.

Más sencillo todavía: compra una eSIM antes de salir, que se activa en cuanto aterrizas. El comparador de eSIM del sitio analiza más de 400 tarifas y las redes que usan.

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42. Las cinco aplicaciones que debes instalar antes de salir

Cinco aplicaciones bastan para casi todo:

  • Grab (o Be, Xanh SM): coches, mototaxis y comida a domicilio.
  • Google Maps: rutas, opiniones y localización de las direcciones vietnamitas; descarga el mapa de tu región para usarlo sin conexión.
  • Google Traductor: descarga el vietnamita para usarlo sin conexión y apunta la cámara a los menús para descifrarlos; las demás aplicaciones de traducción tienen cada una sus ventajas.
  • Zalo: la mensajería que usa todo el mundo; anfitriones, guías y conductores te escribirán por ahí.
  • VeXeRe o 12Go: billetes de autobús, de tren y de ferri.

Como extra, Windy para seguir los tifones e IQAir para la calidad del aire.

43. Internet: todo funciona, o casi

El wifi es gratis y rápido casi en todas partes, del café al autobús nocturno: basta con preguntar «pass wifi?». WhatsApp, Instagram, Google y sobre todo Facebook, la red social reina en Vietnam, funcionan con normalidad.

Telegram también vuelve a funcionar: por orden de las autoridades, las operadoras lo bloquearon del 25 de mayo al 10 de julio de 2025. Siguen filtrados muchos sitios políticos y de información, los juegos de azar en línea y muchas webs para adultos. Una VPN instalada antes de salir solo es útil en caso de bloqueo repentino o en un wifi público.

44. Enchufes y voltaje

La corriente es de 220 V y 50 Hz, y la mayoría de los enchufes admiten tanto clavijas planas como redondas. Las clavijas españolas finas, de dos patas redondas (tipo C), entran; las gruesas con toma de tierra (tipo F o Schuko) no entran en todas partes: un adaptador universal sigue siendo el mejor amigo del viajero.

Desde México, Colombia, Venezuela, Cuba o Ecuador, las clavijas planas de dos patas entran (las de tres, no siempre), pero comprueba que tus aparatos aceptan 220 V: casi todos los cargadores lo hacen; muchos secadores y planchas de pelo, no. Las peruanas entran casi siempre. Las argentinas (tipo I, de patas planas en ángulo) no entran, y de las chilenas solo entran las de dos patas redondas, no las de tres en línea: lleva adaptador.

45. Cómo leer una dirección vietnamita

En Hanói, «5 ngách 12 ngõ 34» significa: casa n.º 5, en el callejón n.º 12, que sale del pasaje n.º 34. En Ciudad Ho Chi Minh se escribe más bien «34/12/5»: cada barra te adentra un poco más en el laberinto de callejones (hẻm).

Desde la reforma de julio de 2025, las direcciones oficiales ya no mencionan el distrito: el antiguo Distrito 1 de Saigón, por ejemplo, se reparte ahora entre cuatro nuevos barrios, entre ellos Sài Gòn y Bến Thành. Los dos sistemas conviven todavía en los rótulos y las tarjetas de visita. Enseña la dirección escrita al conductor y prevé terminar a pie: las mejores direcciones se esconden a menudo al fondo de un callejón.

46. Baños: el kit de supervivencia

Los baños públicos escasean, a menudo son de pago y no tienen papel: apunta a los cafés, los centros comerciales y los hoteles, y recuerda la palabra mágica, «nhà vệ sinh». Lleva siempre pañuelos de papel, y no te extrañe la ducha de mano junto al inodoro.

En los edificios antiguos, el papel se tira a menudo a la papelera y no al inodoro, para no atascar las tuberías.

Salud y seguridad

Vietnam es un país seguro, donde los verdaderos riesgos se llaman mosquitos, tráfico y pequeñas estafas.

47. Vacunas y botiquín

Para entrar en Vietnam no se exige ninguna vacuna a quien llega desde España. Si vienes de un país con riesgo de fiebre amarilla (Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Panamá, Paraguay, Brasil o las provincias argentinas de Misiones y Corrientes), lleva el certificado internacional: varios países de la región o de escala, como Tailandia, Camboya, China, Singapur, Malasia, Catar o los Emiratos, lo exigen a quien llega de esas zonas. Pon al día las vacunas de difteria, tétanos, polio y sarampión, y piensa en las hepatitis A y B y en la fiebre tifoidea; para una estancia larga en el campo, la encefalitis japonesa y la rabia se valoran con el médico. El paludismo solo persiste en algunas zonas forestales remotas, sobre todo al oeste de Nha Trang (Khánh Vĩnh) y a lo largo de las fronteras con Laos y Camboya: no hace falta tratamiento preventivo para un circuito clásico. Pide cita en un centro de vacunación internacional (en España, los del Ministerio de Sanidad) de cuatro a seis semanas antes de salir, y repasa la guía de salud y vacunas.

En el botiquín: repelente de mosquitos, sales de rehidratación, paracetamol, apósitos y tu tratamiento habitual con su receta (punto 49).

48. Agua, hielo y comida callejera: comer sin miedo

El agua del grifo no se bebe: compra agua embotellada o rellena tu botella en las fuentes de los hoteles. Los cubitos de hielo en forma de tubo con agujero vienen de fábricas. La mayoría de los viajeros los toleran bien, pero los controles encuentran en ellos bacterias con regularidad: los primeros días, o si tienes el estómago delicado, pide sin hielo («không đá»).

Para la comida callejera, elige los puestos llenos de gente del lugar, donde los productos rotan rápido, y los platos cocinados delante de ti. Ve con calma los primeros días y pela tú mismo la fruta. Si el estómago protesta, las farmacias venden sales de rehidratación (Oresol) por menos de 2.000 VND el sobre.

49. Medicamentos: lo que pasa la frontera

Tus medicamentos habituales viajan con su receta, en su caja original y en el equipaje de mano. Desde el 1 de julio de 2025, un viajero puede llevar hasta 30 días de tratamiento sin autorización para la mayoría de los medicamentos con receta.

Los límites son más estrictos para los productos controlados: 10 días para los psicótropos (somníferos, ansiolíticos, tratamientos del TDAH) y 7 días para los analgésicos a base de codeína, tramadol o morfina, con declaración en la aduana. Más allá, hace falta un permiso de importación solicitado antes de salir. Los productos a base de cannabis, incluso medicinal, están prohibidos.

50. El dengue, la verdadera amenaza de las temporadas húmedas

Transmitido por un mosquito que pica de día, el dengue circula sobre todo durante la temporada de lluvias, ciudades incluidas. No existe ningún medicamento preventivo; hay una vacuna, en dos dosis separadas por tres meses, reservada a ciertos perfiles: consúltalo con tu médico. Repelente, ropa que cubra y habitación con aire acondicionado siguen siendo tus mejores armas.

Si tienes fiebre alta con dolores musculares, ve al médico y toma paracetamol, nunca aspirina ni ibuprofeno.

51. Rabia: nada de acariciar a los animales

Perros, gatos y monos pueden transmitir la rabia, que todavía mata a decenas de personas al año en Vietnam: 39 en el primer semestre de 2026. Evita tocarlos, aunque parezcan amables. Tras una mordedura o un arañazo, lava la herida con agua y jabón durante quince minutos y ve al médico ese mismo día.

52. Farmacias, hospitales y números de emergencia

Las farmacias (nhà thuốc) están por todas partes. En principio, los antibióticos se venden con receta, y las multas se endurecieron en 2026, pero muchos se siguen vendiendo sin ella: desconfía de la automedicación. Para un problema serio, elige los centros internacionales, como el Hospital Francés de Hanói, Vinmec o el hospital franco-vietnamita FV de Ciudad Ho Chi Minh. Las ambulancias suelen ser lentas: un taxi o un Grab a veces llega antes.

Números útiles: 113 para la policía, 114 para los bomberos, 115 para las urgencias médicas, y el 112, número nacional de emergencias que deriva a estos servicios. Guarda también el de la asistencia de tu seguro.

53. Contaminación y calor, dos enemigos invisibles

De noviembre a abril, Hanói figura a menudo entre las ciudades más contaminadas del planeta: consulta el índice de calidad del aire cada mañana y lleva una mascarilla FFP2 si eres sensible. En verano, el calor y la humedad agotan rápido: bebe mucho, cúbrete y organiza las visitas temprano por la mañana o al final de la tarde.

54. En la playa, respeta las banderas

Las corrientes de resaca son frecuentes en Da Nang todo el año, en la costa oeste de Phu Quoc de mayo a octubre y en algunas playas de Mui Ne según el viento. Báñate en las zonas vigiladas, como en la playa de My Khe, respeta las banderas rojas e infórmate sobre las medusas, más numerosas en verano.

55. Cuidado con los robos desde moto

La delincuencia violenta contra los turistas es rara, y Vietnam sigue siendo un país seguro, pero los tirones de teléfonos y bolsos por ladrones en moto son frecuentes, sobre todo en Ciudad Ho Chi Minh y durante el Tet. Lleva el teléfono del lado de las fachadas y el bolso cruzado del lado de la acera, y evita mirar la pantalla en la parte trasera de un mototaxi.

56. Las estafas clásicas que debes conocer

Las estafas rara vez son graves, pero se repiten de un viajero a otro:

  • La foto con la vara de bambú y las cestas de fruta de una vendedora sobre tu hombro, seguida de una petición de dinero.
  • El limpiabotas que se pone a limpiarte los zapatos sin preguntar y luego reclama una fortuna.
  • El taxi clonado con el taxímetro trucado (punto 30).
  • El cyclo cuyo precio «por persona» o «por hora» se triplica a la llegada.
  • La moto de alquiler devuelta con daños imaginarios: fotografíala desde todos los ángulos antes de salir.
  • El «juego de cartas» amistoso que proponen unos desconocidos y que acaba costándote cientos de euros.
  • La agencia o el restaurante clon, que copia el nombre de un sitio con buena fama: comprueba la dirección exacta y las opiniones recientes.

El remedio universal: fija el precio antes, mejor por escrito en un teléfono. La lista de trampas para turistas recoge una docena.

57. Pasaporte, drogas, vapeadores y drones: lo que dice la ley

El hotel tiene que declararte a la policía en cuanto llegas: escanea tu pasaporte, es normal. Pero nada le obliga a quedárselo: recupéralo después del registro, no lo dejes nunca como garantía al alquilar una moto y guarda una foto en tu teléfono.

El tráfico de drogas sigue castigado con la pena de muerte. El cigarrillo electrónico y el tabaco calentado están prohibidos desde 2025, y desde el 31 de diciembre de 2025 su uso cuesta de 3 a 5 millones de VND de multa (103 a 172 €), con destrucción del aparato. Por último, un dron debe estar registrado y cada vuelo, autorizado por el Ministerio de Defensa, con un patrocinador vietnamita en el caso de un extranjero. Solo los minidrones de ocio de menos de 250 g se libran de la autorización, fuera de las zonas prohibidas, y aun así hay que comunicar su vuelo a las autoridades locales.

Etiqueta y costumbres: los códigos que hay que conocer

Los vietnamitas perdonan mucho a los extranjeros, pero unos pocos códigos sencillos lo cambian todo en el trato.

58. Fuera zapatos (a menudo)

Quítate los zapatos antes de entrar en una casa, en un homestay, en algunas tiendas o spas, y en las salas de culto de las pagodas. Un montón de sandalias delante de una puerta vale tanto como un cartel.

Consejo práctico: viaja con calzado fácil de quitar, y ten presentes los pocos gestos que se consideran irrespetuosos.

59. Templos y mausoleo: se exige ropa adecuada

En las pagodas y los templos, cubre hombros y rodillas y habla en voz baja. En el mausoleo de Ho Chi Minh, en Hanói, las normas son estrictas: ni pantalón corto ni camiseta sin mangas, sombrero en la mano, silencio, manos fuera de los bolsillos y ninguna foto en el interior. Solo se visita por la mañana, nunca los lunes ni los viernes, salvo el 19 de mayo, el 2 de septiembre y el primer día del Tet. También cierra unos dos meses al año para el mantenimiento del cuerpo, en fechas que cambian cada año (en 2026, del 4 de septiembre al 2 de noviembre): compruébalo antes de ir.

Ironía de la historia: en su testamento, el tío Ho había pedido ser incinerado y que sus cenizas se repartieran entre el Norte, el Centro y el Sur. Ese pasaje no se hizo público hasta 1989.

60. Nunca pierdas la calma

Levantar la voz hace perder la cara a todo el mundo, empezando por ti: en caso de conflicto, mantén la sonrisa y la compostura, es el único método que funciona. Una sonrisa apurada no significa que se burlen de ti: a menudo revela incomodidad.

Y un «sí» puede querer decir simplemente «te he oído».

61. Los gestos que ofenden

Para llamar a alguien, haz el gesto con la palma hacia abajo: el índice doblado hacia uno mismo se reserva a los animales. Evita cruzar el índice y el medio, un gesto obsceno en Vietnam, señalar a alguien con el dedo o dirigir los pies hacia un altar o una estatua de Buda.

Y no toques la cabeza de nadie, ni siquiera en un gesto de cariño. Para lo demás, las normas de cortesía se aprenden rápido.

62. «¿Cuántos años tienes?», y por qué hay tantos Nguyễn

El vietnamita no tiene un «tú» ni un «usted» que sirvan para todo: la gente se llama hermano mayor (anh), hermana mayor (chị), hermano o hermana menor (em), tío (chú), tía (cô), abuelo (ông) o abuela (bà) según la edad; entre personas de la misma edad también se dice bạn, «amigo». Preguntarte la edad sirve, pues, para saber cómo llamarte. Tampoco te ofendas por las preguntas sobre tu sueldo, tu situación familiar o tu peso: es curiosidad, no mala educación.

Otra sorpresa: entre uno de cada tres vietnamitas y casi cuatro de cada diez se apellidan Nguyễn, según los estudios. Con los cambios de dinastía, muchas familias adoptaron ese apellido, por la fuerza, por prudencia o por lealtad a los soberanos. El apellido va primero y el nombre de pila al final: a Nguyễn Văn Hùng se le llama, por tanto, «señor Hùng». Por la misma razón se habla del general Giáp: su nombre completo era Võ Nguyên Giáp, Võ era su apellido, y ese Nguyên, sin el signo ~, no tiene nada que ver con Nguyễn.

63. Política: lo que no se dice en público

Vietnam es un Estado de partido único, dirigido por el Partido Comunista, y la vida política no se comenta como en tu país. Evita criticar al Gobierno o a sus dirigentes en público y en las redes sociales, mantente al margen de las manifestaciones y no fotografíes cuarteles, comisarías ni instalaciones militares.

Los vietnamitas hablan con gusto de historia, de fútbol o de familia; de política, mucho menos, sobre todo con un desconocido.

64. En la mesa, unas reglas de oro

No claves nunca los palillos en vertical en el tazón de arroz: recuerda al tazón que se ofrece a los difuntos en el altar. Tampoco pases un bocado de tus palillos a los de otra persona. Los platos se comparten en el centro: sírvete un poco cada vez, deja que empiecen los mayores y sirve a tu vecino para honrarlo.

¿Limpiar los palillos y la cuchara con una servilleta de papel antes de comer? Los vietnamitas lo hacen, así que haz como ellos: los códigos de la mesa se aprenden observando a tus vecinos.

65. «Một, hai, ba, dô!», el arte de brindar

En la mesa se brinda a menudo, y con cada trago: «Một, hai, ba, dô!», es decir, «¡uno, dos, tres, adentro!» (en el Sur también se oye «dzô» o «vô»). «Trăm phần trăm», cien por cien, significa hasta el fondo.

Por respeto, al brindar sostén tu vaso un poco más bajo que el de una persona mayor. Si no bebes alcohol, dilo desde el principio con una sonrisa: se acepta. Y no te extrañe que la noche termine en el karaoke, pasatiempo nacional.

66. Altares, incienso y billetes para el más allá

Casas, tiendas y restaurantes tienen un altar de los antepasados o de los genios protectores, con fruta, incienso y a veces latas de cerveza. No toques las ofrendas ni pases por encima de ellas.

Los días 1 y 15 del mes lunar se queman delante de las puertas fajos de billetes falsos para los antepasados. En los aniversarios de fallecimiento y en la fiesta de las almas errantes, en el séptimo mes lunar, se añaden objetos de papel, hasta teléfonos y coches en miniatura vendidos en la calle Hàng Mã de Hanói, para que a los difuntos no les falte de nada.

67. Fotos: pregunta primero

Un gesto hacia tu cámara y una sonrisa bastan para pedir permiso; respeta una negativa. En los pueblos del Norte, algunas mujeres de las minorías piden unos billetes por una foto: están en su derecho.

En cambio, no des dinero ni dulces a los niños, que pueden acabar dejando la escuela por la calle: compra mejor a adultos o a cooperativas.

68. Afecto en público y tolerancia

Las parejas son discretas en público, mientras que dos amigos del mismo sexo van de la mano sin connotación alguna. La homosexualidad nunca ha sido delito, y la acogida de los viajeros LGBTQ+ es en general amable, sobre todo en la ciudad. Hanói tiene una marcha del Orgullo desde 2012, pero en 2025 varios actos se cancelaron o se redujeron por presión de las autoridades. Desde 2015, la ley ya no prohíbe el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero tampoco lo reconoce.

69. Un país que se levanta a las 5 y duerme la siesta

Al amanecer, los parques se llenan de jugadores de bádminton, de bailarines y de aficionados a la gimnasia; los mercados están en plena actividad antes de las 8. Entre las 11:30 y las 13:30, más o menos, el país duerme la siesta, y cierran las oficinas y muchos museos.

Visita por la mañana, cena temprano (hacia las 18:00 o las 19:00) y no te extrañe que un horario sea elástico: se habla de «giờ cao su», la hora de goma.

70. Invitado en una casa: los buenos reflejos

No llegues con las manos vacías: fruta, pasteles o una especialidad de tu tierra gustarán. Evita los pañuelos, asociados a las lágrimas, y los objetos cortantes, que «cortan» la relación: hacer un regalo tiene sus reglas.

Durante el Tet, mete unos billetes nuevos en un sobre rojo (lì xì) para los niños. Y no te presentes en casa ajena el primer día del año: se cree que el primer visitante trae suerte… o desgracia a la familia.

El idioma

El vietnamita se escribe con el alfabeto latino, pero se habla con seis tonos: lo bastante para leer los carteles… y para que te entiendan al revés.

71. Un alfabeto latino heredado de los misioneros

Durante siglos, el vietnamita se escribió con caracteres chinos, y en chữ Nôm, una escritura derivada de esos caracteres para anotar la lengua hablada. El alfabeto actual, el quốc ngữ, debe mucho a los jesuitas portugueses del siglo XVII y a su continuador más célebre, el aviñonés Alexandre de Rhodes, que publicó su diccionario en Roma en 1651.

Obligatorio en la administración de la Cochinchina desde 1882 y adoptado después por los nacionalistas, se impuso en el siglo XX, tras el fin de los exámenes mandarinales en 1919.

72. Seis tonos para una sola palabra

El vietnamita del Norte tiene seis tonos, marcados con acentos (en el Sur se funden dos). «Ma» significa fantasma; «má», mamá o mejilla; «mà», pero; «mả», tumba; «mã», caballo, y «mạ», plántula de arroz.

Los errores de tono son inevitables y provocan risas amables. Lánzate de todos modos: cada palabra en vietnamita te abrirá sonrisas.

73. El kit de supervivencia en doce expresiones

Doce expresiones bastan para convertir una transacción en un intercambio; para ir más allá, aquí tienes veinte frases con su pronunciación. La ortografía española echa una mano: la kh vietnamita suena como la j, y la nh como la ñ.

VietnamitaPronunciación aproximadaSignificado
Xin chàosin chaoHola
Cảm ơncam en (con una e oscura)Gracias
Xin lỗisin loiPerdón, disculpe
Không, cảm ơnjom, cam enNo, gracias
Em ơi!em oi¡Por favor! (para llamar al camarero)
Bao nhiêu tiền?bao ñieu tien¿Cuánto cuesta?
Đắt quá!dat cuá¡Qué caro!
Bớt đi!bet di¡Baja un poco el precio!
Ngon quá!ngon cuá¡Delicioso!
Không cayjom caiSin picante
Tôi ăn chaytoi an chaiSoy vegetariano o vegetariana
Tính tiềnting tienLa cuenta, por favor

74. Norte contra Sur: dos acentos, dos vocabularios

En Hanói, las letras d, gi y r se pronuncian como una «s» sonora, la z del inglés zoo; en Saigón, la d y la gi suenan más bien como «y». El vocabulario también cambia: el cacahuete (o maní) se dice lạc en el Norte y đậu phộng en el Sur; la piña, dứa o thơm; el tazón, bát o chén, y «demasiado caro», đắt quá o mắc quá.

En cuanto al acento de Hue, se les atraganta hasta a los propios vietnamitas.

75. Inglés, «Tây» y una pizca de francés

El inglés se habla en los hoteles, los cafés y los lugares turísticos, mucho menos en el campo: escribir o traducir sigue siendo la apuesta segura, y uno se las arregla muy bien sin hablar vietnamita. Los niños te lanzarán alegres «Hello!», y quizá oigas que te llaman «Tây», occidental.

Algunas personas mayores todavía hablan francés: Vietnam es miembro de la Francofonía desde 1970, aunque hoy menos de un habitante de cada cien habla el idioma. Para presentarte, di «Tôi là người Tây Ban Nha» (soy de España; suena más o menos «toi la ngüei tai ban ña»), «người Mê-hi-cô» (de México), «người Ác-hen-ti-na» (de Argentina), «người Cô-lôm-bi-a» (de Colombia), «người Chi-lê» (de Chile) o «người Pê-ru» (de Perú).

Comer y beber

La cocina vietnamita es una de las más frescas y equilibradas del mundo, y sus mejores mesas están a menudo en la acera.

76. El phở se come en el desayuno

Nacido en el norte del país a principios del siglo XX, el phở se toma sobre todo por la mañana, en locales que solo sirven eso: es el rey del desayuno vietnamita. En el Norte, el caldo es claro y las hierbas, discretas; en el Sur se le añaden brotes de soja, albahaca tailandesa, salsa hoisin y chile a voluntad.

En Hanói, ahogar el tazón en salsas es casi un crimen de lesa majestad. Y el phở solo abre una larga lista de sopas de fideos.

77. El bánh mì, o la baguette reinventada

Heredera de la baguette francesa, la versión vietnamita es más ligera, con una corteza fina y crujiente. Se rellena de paté, mayonesa, embutidos, verduras encurtidas, cilantro y chile, y la guía del bánh mì recoge siete grandes tipos.

Hoi An y Ciudad Ho Chi Minh se disputan los mejores; el chef viajero Anthony Bourdain hizo famoso el Bánh Mì Phượng de Hoi An.

78. El bún chả, plato de una cena presidencial

En mayo de 2016, Barack Obama y Anthony Bourdain compartieron un bún chả (cerdo a la parrilla, fideos de arroz y un caldo agridulce) en los taburetes de plástico del Bún chả Hương Liên, en Hanói. Su mesa se expone desde entonces en una vitrina, y la casa sirve un «combo Obama».

Una comida presidencial por unos pocos euros.

79. Cada región, su cocina

El Norte cocina con finura; el Centro, en torno a Hue, la antigua capital imperial, adora el picante y los bocados pequeños y refinados (bún bò Huế, bánh bèo); el Sur, más generoso, endulza sus platos y los cubre de hierbas (cơm tấm, bánh xèo). Las diferencias entre las cocinas del Norte, del Centro y del Sur se notan desde la primera comida.

A medio camino, la región de Quang Nam, hoy integrada en Da Nang, dio nombre al mì Quảng, unos fideos planos servidos con muy poco caldo.

80. El cao lầu, imposible de encontrar fuera de Hoi An

Según la tradición, estos fideos gruesos y firmes solo son auténticos si se hacen con el agua de un antiguo pozo de Hoi An, el pozo Bá Lễ, y con ceniza de madera de las islas Cham. Leyenda o no, el cao lầu hay que probarlo allí, con cerdo asado, hierbas y picatostes crujientes.

81. Las hierbas, el alma de cada comida

Cada plato llega con una fuente de hierbas frescas: menta, perilla, cilantro vietnamita (rau răm), culantro (ngò gai) o albahaca tailandesa. Se añaden a la sopa, se enrollan en una hoja de papel de arroz, se mojan en la salsa.

Detrás de estas combinaciones hay un principio heredado de la medicina tradicional: equilibrar los alimentos «calientes» y «fríos».

82. Las mejores mesas están a 30 cm del suelo

Los pequeños taburetes de plástico de las aceras esconden a menudo la mejor cocina de la ciudad. Cada puesto suele servir uno o dos platos, escritos en el letrero: no hace falta menú, basta con señalar con el dedo e indicar cuántos. Para llamar al camarero, lanza un «Em ơi!», y se paga al final.

El pescado y el marisco se venden a menudo al peso: pregunta el precio por kilo antes de que lo cocinen. Las toallitas y los cacahuetes que hay en la mesa a veces se cobran: si no los quieres, apártalos. La Guía Michelin, presente en Vietnam desde 2023, ha distinguido incluso varios de estos puestos: su selección de 2026 incluye 72 direcciones Bib Gourmand.

83. Nước mắm, mắm tôm y otros desafíos olfativos

El nước mắm, la salsa de pescado, es el alma de la cocina vietnamita: el de Phu Quoc, hecho con anchoas, fue en 2012 el primer producto vietnamita protegido por una denominación de origen europea. Más temible, el mắm tôm, una pasta violácea de gambas fermentadas, acompaña al bún đậu en Hanói.

Los más atrevidos probarán el huevo de pato con embrión (hột vịt lộn en el Sur, trứng vịt lộn en el Norte) y el durián, prohibido en muchos hoteles por su olor.

84. El café, una religión nacional

Vietnam es el segundo productor mundial de café, por detrás de Brasil, y el primero de robusta, intenso y con notas de chocolate: según las previsiones del USDA para la campaña 2026-2027, produce unas 2,4 veces más café que Colombia. Se prepara gota a gota en un pequeño filtro metálico (phin) y se bebe helado con leche condensada azucarada: es el cà phê sữa đá. ¿Demasiado dulce? Pide «ít đường», poco azúcar.

La leche condensada se impuso en la época colonial, a falta de leche fresca. Los más golosos piden un bạc xỉu, todavía con más leche.

85. Café con huevo, con sal o con coco

El café con huevo (cà phê trứng) nació en Hanói en 1946, cuando Nguyễn Văn Giảng, barman del hotel Metropole, sustituyó la leche, imposible de encontrar, por yema de huevo batida con azúcar. Su familia lo sigue sirviendo en el Café Giảng.

Hue lanzó el café con sal en 2010, y el café helado con coco ha conquistado todo el país: la guía de los cafés vietnamitas los repasa todos. Evita en cambio el café de civeta (cà phê chồn), producido a menudo con animales enjaulados.

86. Bia hơi, ¿la cerveza más barata del mundo?

Elaborada a diario y repartida en barriles, la bia hơi, una cerveza ligera a presión, se bebe en la acera por 10.000 a 20.000 VND el vaso, sobre todo en Hanói y en el Norte. En botella, cada región tiene su marca: Hà Nội en el Norte, Saigon y 333 en el Sur, Huda en Hue, Larue en torno a Da Nang.

Y sí, se le echa hielo: hace calor.

87. Rượu: el aguardiente casero, con prudencia

El aguardiente de arroz (rượu) corre en los banquetes y los homestays, a menudo casero y de 30 a 45 grados. Elige botellas precintadas: cada año, licores adulterados con metanol se cobran víctimas, en Vietnam y en los países vecinos.

En cuanto al licor de serpiente, solo merece la foto: las serpientes de los tarros pertenecen a menudo a especies protegidas, y la aduana confisca la botella, con multa incluida. La misma suerte corren el marfil, el carey, los cuernos y las antigüedades sin certificado de exportación.

88. Frutas, vegetarianos y alergias

Mangostanes, rambutanes, longanes, pitayas y anones, parientes de la chirimoya: los mercados son un festival de frutas tropicales, cada una con su temporada. Los vegetarianos encontrarán muchos restaurantes «chay», gracias al budismo, pero la salsa de pescado se esconde en todas partes: pide «không nước mắm», sin salsa de pescado. Un buen truco: los días 1 y 15 del mes lunar, muchos vietnamitas comen vegetariano, y los restaurantes chay se llenan.

Si tienes alguna alergia, enseña una tarjeta escrita en vietnamita, por ejemplo «Tôi bị dị ứng đậu phộng» (soy alérgico al cacahuete; en el Norte se dice lạc).

Las grandes etapas y sus secretos

Vietnam cuenta con nueve sitios del Patrimonio Mundial de la Unesco, el último inscrito en 2025; esto es lo que conviene saber de las etapas principales.

89. Hanói, la capital de las 36 calles

El Barrio Antiguo nació de los gremios: cada calle «Hàng» (mercancía) vendía un solo producto, la seda, la plata, los cestos o los objetos votivos. Se habla de «las 36 calles», pero tiene más de 70. Sus casas tubo, de pocos metros de ancho pero varias decenas de fondo, habrían nacido de un impuesto calculado según la fachada: nada lo demuestra, y el precio de cada metro de escaparate basta para explicarlo. Según la leyenda, una tortuga gigante recuperó en el lago Hoan Kiem la espada mágica del rey Lê Lợi. La última tortuga gigante del lago murió en 2016; disecada, preside hoy el templo Ngọc Sơn.

La famosa «calle del tren» sigue atrayendo a los curiosos, pero bajo la vigilancia de la policía, que desaloja los cafés con regularidad. Desde febrero de 2026, las obras del puente Long Biên desvían los trenes de Haiphong y de Lào Cai, y la ciudad quiere suprimir los trenes de pasajeros en ese tramo: infórmate allí mismo. No te acerques nunca a las vías.

90. Bahía de Ha Long: elegir bien el crucero

Casi 2.000 islotes kársticos y un nombre que significa «donde el dragón desciende»: la bahía de Ha Long merece su fama, y también sus multitudes. Elige un crucero con noche a bordo antes que la excursión exprés de ida y vuelta, huye de las ofertas demasiado baratas y mira hacia las bahías vecinas de Lan Ha (desde Cat Ba) o de Bai Tu Long, más salvajes. En verano, las tormentas estallan rápido: en julio de 2025, un barco de excursión volcó en la bahía y dejó casi 40 víctimas. Si las salidas se suspenden por el tiempo, acepta el aplazamiento.

En 2023, la Unesco amplió además el sitio protegido al archipiélago de Cat Ba.

91. Ninh Binh, la «bahía de Ha Long terrestre»

Picos calizos, arrozales y ríos que serpentean bajo las cuevas: el complejo de Trang An está en la lista de la Unesco desde 2014, a la vez por su naturaleza y por su cultura. Sus barcas se deslizan de una cueva a otra, y en Tam Coc las barqueras reman a menudo… con los pies.

Hollywood cayó rendido: parte de «Kong: La Isla Calavera» se rodó allí. Y casi 500 escalones llevan al mirador de la cueva de Mua, una de las mejores vistas del Norte.

92. Sapa, Ha Giang, Cao Bằng: las montañas del gran Norte

Sapa es la puerta del Fansipan, el techo de Indochina (3.147 m), accesible en teleférico, y de los arrozales en terrazas de las minorías hmong y dao: dorados de finales de agosto a mediados de septiembre, inundados en mayo y junio. Los de Mù Cang Chải, en su mejor momento de finales de septiembre a principios de octubre, son aún más espectaculares. Vietnam reconoce oficialmente 54 grupos étnicos, y las montañas del Norte concentran buena parte de ellos: alojarse en casa de una familia, con un guía local, sigue siendo la mejor manera de conocerlos.

Más al este, el circuito de Ha Giang, ahora en la provincia de Tuyen Quang, encadena puertos de vértigo y pueblos fuera del tiempo hasta la frontera china. Hazlo detrás de un «easy rider», un piloto local: es más seguro, y legal (punto 32). Aún más al este, Cao Bằng esconde la cascada de Bản Giốc, a caballo entre Vietnam y China.

93. Phong Nha y Son Doong, catedrales subterráneas

El parque nacional de Phong Nha-Ke Bang alberga cientos de cuevas, entre ellas Son Doong, la más grande conocida del mundo: sus galerías alcanzan 200 m de altura, con su propia selva y sus propias nubes. Solo el operador Oxalis organiza expediciones allí, de seis días y en grupos de diez, por 80 millones de VND (3.000 USD, unos 2.750 €), con alrededor de un millar de visitantes al año. Las temporadas 2027 y 2028 ya están completas: hay que reservar con años de antelación, y solo en la web oficial, porque circulan sitios falsos.

Con un presupuesto de simple mortal, las demás cuevas del parque ya dan grandes emociones: la cueva del Paraíso, la cueva Oscura y su tirolina, o Hang En, con noche en tienda de campaña.

94. Hue, Da Nang, Hoi An: el Centro en tres etapas

Hue fue la capital de la dinastía Nguyễn de 1802 a 1945: su ciudad imperial y sus tumbas reales, a orillas del río de los Perfumes, merecen dos días. Al norte de la ciudad, los vestigios de la antigua zona desmilitarizada se visitan con guía: la región sigue siendo una de las más afectadas por las municiones sin explotar, así que no salgas nunca de los senderos.

Entre Hue y Da Nang, el paso de Hải Vân, custodiado desde 1826 por una puerta fortificada restaurada en 2024, conquistó a los moteros de todo el mundo gracias al programa Top Gear, a finales de 2008. Da Nang tiene un puente del Dragón que escupe fuego y agua los sábados, domingos y festivos a las 21:00, y el Puente Dorado, sostenido por dos manos gigantes, en las colinas de Ba Na.

En Hoi An, puerto comercial inscrito por la Unesco en 1999, los farolillos, los sastres capaces de coser un traje en 24 horas y el puente japonés, restaurado en 2024, se llevan todas las miradas. La entrada (120.000 VND, unos 4 €, para los visitantes extranjeros, válida varios días) abre varias casas antiguas y financia la conservación del casco antiguo.

95. El Sur: Saigón, el Mekong y las islas

Ciudad Ho Chi Minh, a la que todo el mundo sigue llamando Saigón, es la locomotora económica del país: reserva tiempo para el Museo de los Vestigios de la Guerra y para los túneles de Cu Chi, una red de unos 250 km excavada durante las guerras. Aquí se habla de «guerra americana» y no de «guerra de Vietnam».

En el delta del Mekong, levántate antes del amanecer para ir al mercado flotante de Cai Rang, en Can Tho, donde cada barca iza en lo alto de un mástil una muestra de lo que vende. Ha perdido más de la mitad de sus barcas desde los años noventa: ve temprano, y no esperes un atasco de embarcaciones.

Mar adentro, Phu Quoc alinea playas, plantaciones de pimienta y el teleférico de Hon Thom, de 7.899,9 m, récord Guinness para un teleférico de tres cables. Más salvaje, el archipiélago de Con Dao combina tortugas marinas y la memoria de sus presidios.

El Vietnam de los hispanohablantes

Para un hispanohablante, Vietnam guarda más lazos de los que parece: una flota española frente a Da Nang, misioneros dominicos en el delta del río Rojo, la huella de Cuba y un goleador argentino.

96. Y Pha Nho: España en el vietnamita de antaño, y el desembarco de 1858 en Da Nang

En vietnamita, España se dice Tây Ban Nha. El nombre llegó a través del chino, donde España se convirtió en Xībānyá (西班牙). Bajo los emperadores Nguyễn, los documentos usaban también otro nombre: Y Pha Nho.

España aparece en un capítulo poco conocido de aquella época. El 1 de septiembre de 1858, una flota franco-española de 14 buques de guerra atacó Da Nang. De sus 2.500 soldados, 850 eran españoles, junto a tropas filipinas bajo mando español. España se había sumado a la expedición tras la ejecución de misioneros españoles en 1857. La campaña se estancó, las tropas abandonaron la ciudad en marzo de 1860 y España no obtuvo ningún territorio. Hoy, la ciudadela de Điện Hải, construida en 1813 para vigilar la bahía, alberga el Museo de Da Nang, que cuenta la historia de aquella defensa. Cerca del puerto de Tiên Sa, en la península de Sơn Trà, se conserva un pequeño cementerio de soldados franceses y españoles.

97. Los dominicos españoles y los 117 mártires de Vietnam

El catolicismo del delta del río Rojo debe mucho a los dominicos españoles. En el siglo XIX dirigían misiones al sur de Hanói, en torno a Nam Định, y varios lo pagaron con la vida. José María Díaz Sanjurjo, nacido en 1818 cerca de Lugo, en Galicia, llegó a ser obispo y vicario apostólico del Tonkín Central. Fue decapitado en Nam Định el 20 de julio de 1857.

El 19 de junio de 1988, el papa Juan Pablo II canonizó a 117 mártires de Vietnam: 96 vietnamitas, 10 misioneros franceses y 11 dominicos españoles, seis de ellos obispos. Su fiesta se celebra el 24 de noviembre, el mismo día que el nuevo Día de la Cultura Vietnamita. Quien viaja por carretera de Hanói hacia Ninh Binh cruza un delta salpicado de altos campanarios. El principal santuario de los mártires es la basílica de Sở Kiện, en Hà Nam.

98. Cuba y Vietnam: un parque, un hospital y un puente

Para los lectores latinoamericanos, el vínculo más fuerte quizá sea el de Cuba. A mediados de septiembre de 1973, Fidel Castro recorrió la provincia de Quang Tri, entonces en plena guerra. Las fuentes vietnamitas lo presentan como el primer y único jefe de Estado extranjero que visitó la zona liberada del Sur. En Đông Hà, un parque de 16 hectáreas con su estatua, el parque Fidel (Công viên Fidel), recuerda una etapa de aquel viaje.

Cuba financió después cinco proyectos en Vietnam, por unos 80 millones de dólares, entre ellos el hotel Thắng Lợi, junto al lago del Oeste de Hanói, y un hospital en Đồng Hới, construido entre 1974 y 1981, que todavía se llama Hospital de la Amistad Vietnam-Cuba. En la carretera hacia la antigua zona desmilitarizada, el puente colgante de Bến Tắt, construido en 1974 con ayuda cubana, es monumento histórico nacional desde 1986.

99. Đỗ Merlo, el argentino que se hizo vietnamita

El fútbol vietnamita ha adoptado a algunos sudamericanos. Sebastián Gastón Merlo, nacido en 1985 en Jovita, en la provincia argentina de Córdoba, fichó por el SHB Đà Nẵng en 2009. Fue cuatro veces máximo goleador de la V.League (2009, 2010, 2011 y 2016), ganó el título en 2009 y 2012 y fue elegido jugador del año en 2016. En junio de 2017 obtuvo la nacionalidad vietnamita y adoptó el nombre de Đỗ Merlo. Después jugó en los clubes de Nam Định y Sài Gòn.

No es el único: el delantero Rafaelson, nacido en Brasil y naturalizado en 2024 como Nguyễn Xuân Son, fue máximo goleador y mejor jugador del Campeonato de la ASEAN de 2024, que Vietnam ganó en la final ante Tailandia. Ver un partido de la V.League en Hanói, Nam Định o Da Nang es una forma sencilla de compartir una pasión local.

100. Lo que Vietnam enseña, y una acogida sin rencor

De los dominicos de Nam Định al hospital cubano de Đồng Hới, el mundo hispano ha dejado huellas discretas en Vietnam. Los aficionados a la historia pueden seguirlas y llegar hasta Dien Bien Phu, en las montañas del noroeste, donde la batalla de 1954 puso fin a la Indochina francesa, o hasta la antigua zona desmilitarizada. Allí se mide lo que ha atravesado el país: mil años de dominación china, casi un siglo de presencia francesa, treinta años de guerras.

Y sin embargo, lo que más sorprende a los viajeros es una acogida sin rencor y la energía de un país joven, donde casi tres de cada cuatro habitantes nacieron después de 1975. Di «xin chào» como dirías «hola», y espera una sonrisa a cambio. Quizá sea lo más importante que hay que saber antes de salir: en Vietnam te recibirán primero con una sonrisa, y a menudo con un vaso de té helado, el trà đá.

Lista de comprobación antes de salir

Antes de cerrar la maleta, comprueba estos diez puntos.

  • Pasaporte válido al menos seis meses después de la entrada, y prueba de salida del país: billete de avión o de autobús.
  • Visa: exención de 45 días (españoles) o de 90 (chilenos y panameños), o e-visa impresa, con el aeropuerto de llegada correcto y el código de solicitud anotado. En caso de duda, la herramienta de visas responde para cada nacionalidad.
  • Formulario de llegada en línea rellenado en las 72 horas anteriores al aterrizaje, con el código QR en el teléfono.
  • Seguro de viaje con repatriación y cláusula de moto comprobada, vacunas al día (y certificado de fiebre amarilla si llegas de un país de riesgo), repelente y sales de rehidratación en el botiquín.
  • Inscripción en el Registro de Viajeros (España), el SIRME (México) o ViajAR (Argentina).
  • Conducción: hace falta un permiso internacional válido, del modelo de Viena de 1968; los de España, México, Argentina, Colombia y Chile no sirven, así que nada de moto (salvo un ciclomotor de 50 cc).
  • Tarjeta sin comisiones en el extranjero, algunos billetes de euros o de dólares impecables y menos de 5.000 USD en efectivo (si no, declaración en la aduana).
  • eSIM comprada y aplicaciones instaladas: Grab, Google Maps (mapa sin conexión), Google Traductor (vietnamita sin conexión), Zalo.
  • Dos baterías externas como máximo, en cabina: su uso está prohibido a bordo.
  • Medicamentos en su caja original con la receta, cigarrillo electrónico en casa, adaptador universal en la maleta, fechas del Tet comprobadas.

Solo te queda aprender una última fórmula, la que se desea a los viajeros: «Thượng lộ bình an!», buen viaje de ida y vuelta.